¿Qué son las grapas metaméricas?

Las grapas metaméricas son pequeños implantes cutáneos temporales que se colocan sobre puntos concretos de máxima sensibilidad relacionados con una raíz nerviosa determinada. Su colocación se realiza en consulta y dura apenas unos minutos. No requiere ingreso hospitalario. No precisa anestesia local. Tras el procedimiento, la mayoría de los pacientes pueden continuar con su actividad habitual.

¿QUÉ ES UNA METÁMERA?

¿QUÉ HACEMOS DURANTE LA EXPLORACIÓN?

El principio del método

El objetivo no es actuar sobre el tejido doloroso.

El objetivo es actuar sobre la vía nerviosa que participa en la transmisión y mantenimiento del dolor.

La grapa produce un estímulo intenso, breve y localizado.

Este estímulo compite con la información dolorosa preexistente y puede modificar la actividad funcional de determinados circuitos relacionados con la percepción del dolor.

Detalle de grapas metaméricas colocadas en piel Implantación de grapas metaméricas en la región escapular tras la identificación de puntos de máxima sensibilidad durante la exploración clínica.

Una diferencia importante

Las grapas metaméricas no sustituyen:

Las grapas metaméricas se utilizan cuando la exploración sugiere la participación de mecanismos neurológicos funcionales capaces de mantener el dolor.

Experiencia acumulada

¿En qué se diferencia de la neurorreflejoterapia?

El Método de las Grapas Metaméricas® no es una aplicación de la neurorreflejoterapia, aunque ambas técnicas compartan el uso de implantes cutáneos temporales.

La neurorreflejoterapia se desarrolló principalmente para el tratamiento del dolor inespecífico de cuello y espalda, mediante la implantación de dispositivos en determinados puntos dolorosos vertebrales y, en su formulación clásica, en puntos auriculares.

Las Grapas Metaméricas® parten de una exploración clínica diferente. Los puntos de implantación se seleccionan individualmente buscando zonas de máxima sensibilidad relacionadas con la raíz nerviosa, el dermatoma o el territorio metamérico implicado en el cuadro doloroso. No se limitan a la columna vertebral ni utilizan puntos auriculares de forma sistemática.

Las grapas permanecen implantadas habitualmente entre 40 y 50 días —aproximadamente seis semanas— y se retiran posteriormente en consulta. Su finalidad es mantener una estimulación cutánea continuada que contribuya a modular el dolor persistente y a recuperar la función alterada.

Por tanto, la semejanza del material empleado no convierte ambos procedimientos en equivalentes: las Grapas Metaméricas® constituyen un método clínico propio, con criterios específicos de exploración, selección de puntos, implantación y seguimiento.

"No colocamos la grapa donde duele más. La colocamos donde la exploración nos indica que puede estar el origen funcional del problema."