Casos clínicos

Errores diagnósticos estructurales y revelación metamérica del dolor

Guardia Civil,32 años, buena forma física, sin sobrepeso, intensos dolores en la rodilla derecha, cada vez le cuesta mas correr. Frecuenta gimnasio ha seguido tratamiento fisioterápico intenso. El dolor sigue. Rodilla bien formada, ejes correctos y excursión articular completa. Estable en todos los planos. Dolor interlinea medial. Maniobras meniscales negativas. Dolor a la palpación profunda de la interlinea, mas acentuado en la inserción de pata de ganso. Dismetría la pierna derecha es dominante, la extremidad derecha>izquierda de 1,2 cm.

Aporta RMN: ligero contacto femorotibial medial, edema óseo subcondral mínimo. Ligera afectación L4 derecha. Medidas perímetro a 0-10-20cm de la interlinea, comparativamente con la izquierda., sin diferencias.

Ante la RMN y la exploración opto por inyectar ácido hialuronico de alta densidad y un Celestone Cronodose. ®

Ordeno no correr en un mes y luego reanudar la marcha incluso la carrera de manera paulatina en otro mes. Usar alza en la pierna izquierda de 0,6 cm.

……………Han pasado dos meses, la rodilla ha empeorado, ahora no puede correr y cuando lo hace, los dolores persisten incluso por la noche.

No obstante, la excursión articular está mantenida. Hay un dolor en la zona medial, zona circunscrita entre pata de ganso ye inserciones del ligamento medial e interlinea.

Exploro L4 y encuentro una metámera muy dolorosa que desde cresta iliaca llega hasta el primer dedo del pie.

Propongo terapia metamérica, acepta. Una vez tratada L4, hay una mejoría prácticamente total, sigue quejándose de la región medial, interpreto como sobrecarga e inflamación, edema óseo. No hay necesidad de ácido hialuronico, pongo celestone con abundante anestesia, las molestias deben desaparecer. Sin embargo, la rodilla sigue doliendo en la región medial.

Vuelvo a explorar la metámera y ahora se han definido S1-S2 de manera inequívoca.

Realizo implantación en ambos territorios.

Desaparición total del dolor, instantánea, ninguna molestia, retirar alza………………..

Discusión:

El dolor, desde el comienzo, había sido neuropático, pero el informe RMN y el edema óseo me indujeron a proteger la articulación. (Quito inflamación, (celestone), introduzco hialurónico).

La existencia de una disfunción neurológica en las raíces L4-L5-S1-S2, hacia que la marcha y sobre todo el trote, fuesen excesivamente traumáticos. No hay una relajación agonista antagonista y viceversa. La rodilla ha sido forzada de una manera inmisericorde. Curiosamente, tras la puesta de las grapas la dismetría ha desaparecido. ¿existía una actitud en extensión presente en la primera evaluación.?

Varón 75 años, vasco, diagnosticado en Vitoria de una rotura radial del menisco interno, se propone cirugía, pero económicamente, no es factible.

Se opta por infiltrar la rodilla y se consiguen casi seis meses de desaparición de dolor en la rodilla izquierda.

Pasados estos meses acude por consulta, la rodilla duele, cuando camina y cuando reposa.

En RMN: rotura radial del menisco interno, pero buen estado articular. En la exploración encuentro, estabilidad, sin atrofias, sin sinovitis, sin ocupación. Excursión normal, maniobras meniscales negativas.

Razono sobre el tratamiento y le expongo que un porcentaje elevado de patologías meniscales, casi un 70%, suelen ser asintomáticas. Mi protocolo es inyectar hialuronico de alta densidad y cortisona y citar al año.

–Lo realizo..

A los dos meses, recibo llamada telefónica, indignación y decepción…cito por consulta, lo siento la medicina se basa en probabilidades, la nuestra era favorable al hialuronico, pero la estadística es así, ..tiene que operarse.

Pero. “Déjeme explorar la rodilla”, está asintomática, no obstante, una contestación enciende todas las alarmas, la rodilla duele por la noche y en reposo.

Si la sospecha se confirma; el dolor es neuropático—solo tratando las raíces se tendrá alivio de sus molestias. Le indico reserve cita y casi le aseguro desaparición de los dolores y recuperación de su rodilla.

Una mujer, 62 años, madre de dos hijos, llegó a la consulta tras veinte meses de dolor insoportable que recorría pie, pierna y muslo izquierdos; el simple roce de la sábana le provocaba dolor en el pie,(alodinia), y calificaba el dolor con un 10/10. La exploración reveló reflejos aquíleos abolidos y un cuadro típico de radiculopatía L4-L5 que se extendía a L5-S2, confirmado por la resonancia lumbosacra, donde se apreciaban signos degenerativos y compromiso foraminal.

Se decidió implantarle grapas metaméricas en las raíces lesionadas (L4-S2 izquierdas). Diez días después, la paciente ya describía una mejoría notable; al mes, la alodinia y los calambres habían desaparecido y el dolor se había reducido a cero. En seis semanas recuperó por completo su capacidad para permanecer sentada y realizar sus actividades cotidianas, sin efectos adversos y con plena satisfacción.

El caso ilustra con claridad cómo el reseteo metamérica puede revertir un dolor neuropático crónico y restablecer la función cuando la raíz medular es el origen real del problema.